Tal y como veremos a continuación, la imaginación y la creatividad no tiene límites si se plantea en el aspecto del reciclaje, como por ejemplo, utilizando unas simples cucharas de plástico y unos simples cables de electricidad, junto con una bombilla, claro está de bajo consumo.
Su proceso es sencillo: consiste en ir pegando las cucharillas de plástico en una base de plástico dándole forma de lámpara de salón o para mesilla de noche.
Después, a gusto del creador se puede dar una capa de pintura o dejarla tal y como se fabricó la cucharilla.

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